viernes, 28 de enero de 2011

ABORTO Y SUICIDIO EN LA MUJER.

Algunos que lean esta entrada post le vendrá a su memoria un caso reciente de una joven, menor de edad ,que abortó en un centro abortista español; de como salió una vez abortado la vida naciente que se hallaba en su seno solamente unos pocos pudieron vivirlo y la forma de despreocupación por los empleados de la muerte de la supuesta clínica fue de lo más notorio; la "cliente" que no "paciente" no podía ni siquiera andar bajo un shock traumático de culpabilidad por haber cometido tal atrocidad; sola y desamparada lloraba amargamente lo que había cometido bajo la tutela y el mal consejo de unos políticos desalmados que solamente velan por los intereses de sus amigotes matarifes aborteros en vez de incentivar ayudas sociales para incentivar la natalidad y a la Familia, respecto a esto último ya vemos el interés último del Gobierno español en recortar las pocas ayudas sociales que había.

Continuamos con el caso de la menor; una mujer ... me da igual que sea menor o mayor de edad, pero en este momento es una menor, en este estado es de pensar desde la lógica humana que si no es lo bastante fuerte el final puede ser trágico, ante esta dura realidad lo primero que necesita es ayuda psicológica y apoyo humano en todo momento; un apoyo de esperanza y amor que muchos dan desde grupos provida, Red Madre, Fundacion Madrina, etc, o más directamente de hombres y mujeres valientes que se encuentran en las mismas puertas de los abortorios para ayudar e informar, por ejemplo los "Rescatadores" que se encuentran por toda la geografía española.

Esta joven perdió la vida que llevaba dentro pero ese mártir impidió que otras dos mujeres que iban a abortar, cuando la vieron en ese estado desistieron de entrar en aquel lugar de muerte, de hecho salvó dos vidas.

Ahora bien, vamos a dar un repaso al tema "Aborto y suicidio de la mujer", estudio llevado por D. Pedro Jesús Lasanta que nos abrirá los ojos si los tenemos aún cerrados, ante esta escalofriante realidad de culpabilidad cuando nuestra actuación natural está encaminada a las actuaciones justas y humanas, cuando elegimos otros caminos erróneos nos dirigimos hacia la autodestrucción.

"En los años anteriores a la legalización del aborto, se creía que el aborto podía justificarse por motivos "terapéuticos", entre los que el riesgo de suicidio justificaría la necesidad de un aborto. Sin embargo, tras muchos años de aborto "legal", la realidad ha demostrado ser bien distinta. Todos los estudios sobre este tema muestran que, por el contrario, es el dar a luz lo que disminuye dramáticamente la tasa de suicidios en comparación, incluso, con mujeres no embarazadas. Actualmente algunos psiquiatras consideran que el embarazo cumple una función de protección psicológica. La presencia de otra persona por la que vivir parece reducir el impulso suicida de una mujer con trastorno psicológico o depresión grave.

A diferencia del embarazo, que debilita los impulsos suicidas, hay pruebas significativas de que el aborto aumenta dramáticamente el riesgo de suicidio. Según un estudio de 1986 de investigadores de la Universidad de Minnesota, una adolescente tiene 10 veces más probabilidad de cometer suicidio si ha realizado un aborto en los últimos seis meses que una joven comparable que no lo haya practicado. Otros estudios han hallado una correlación estadística similar entre adultos. por tanto, los datos actuales indican que el aborto es mucho más peligroso para la salud mental de la mujer que el embarazo y el parto.

Esta correlación entre aborto y suicidio es bien conocida por los profesionales que tratan a personas suicidas. Por ejemplo, Meta Uchtman, directora del grupo de Cincinnati de Suicidas Anónimos informó de que su grupo trabajó con 4000 mujeres durante un periodo de 35 meses. De ellas, 1800 o más habían abortado, 1400 de las cuales tenían edades entre 15 y 24 años, el grupo de edad de mayor aumento de suicidios de EEUU.

A veces un intento de suicidio post-aborto es un acto impulsivo de desesperación. Susan escribe: " Dos días después de mi aborto, escribí una carta de despedida a mis padres y a mi novio. No podía imaginarme como iba a poder seguir viviendo con la conciencia de lo que había hecho. ¡Había matado a mi propio bebé!. Bajé al sótano y me puse a manejar la pistola de mi padre. Histérica y llorando apunté dentro de mi boca. De pronto oí pasos arriba. Por algún motivo, mi padre había vuelto a buscar algo. Paré lo que estaba haciendo y subí. Él vio que yo estaba mal y me invitó a comer con él. Pensé que por lo menos le debía un almuerzo de despedida. Cuando acabó el almuerzo me dio miedo hacerlo."

Otras veces, los impulsos suicidas son el resultado de años de represión, depresión y pérdida de autoestima. Un estudio de 1987 entre mujeres con trauma post-aborto halló que el 60% habían tenido ideas suicidas, el 28% habían intentado suicidarse, el 18% lo había intentado repetidamente, a menudo varios años después del aborto.

Desgraciadamente, al menos en un caso documentado, una chica de 18 años se suicidó tres días después de un aborto por aspiración por sentirse culpable de "haber matado a su bebé". Un examen posterior de los archivos de la clínica reveló que la chica no estaba embarazada.

Quizás una razón de la fuerte correlación entre el aborto y suicidio es que el aborto es muy parecido al suicidio. La persona que amenaza con suicidarse está pidiendo ayuda a gritos. Igualmente las mujeres que piensan en abortar. Ambas están desesperadas. Ambas se sienten solas. Ambas se sienten abrumadas por las circunstancias.

Algunos grupos pro-eutanasia creen que se debe legalizar el suicidio o incluso crear clínicas para ello donde haya personas que ayuden a los que deseen suicidarse. Si se hiciera, habría cada vez más personas que querrían ejercer su "derecho a morir". Con la promesa de una solución "rápida, fácil y sin dolor" a sus problemas, las tasas de suicidio se dispararían como se dispararon las tasas de aborto tras su legalización.

Como las clínicas de suicidio o eutanasia que algunos piden, las clínicas abortistas también explotan la desesperación de la gente. Forman parte de nuestra sociedad de consumo que ofrecen soluciones rápidas para todos nuestros problemas. Aparenta ser lugares de compasión pero en realidad son enormes negocios a costa de gente sola, asustada y confusa que se sienten no-deseados por la sociedad. En lugar de vida, ofrecen la "compasión" de la muerte. Es una falsa compasión, que solo quiere evitarse el problema de ayudar al otro a resolver sus problemas.

Para los que miran con atención y se preocupan por los demás, es evidente que quienes buscan el aborto o el suicidio están pidiendo ayuda para vivir. ESTÁN PIDIENDO A GRITOS UNA INYECCIÓN DE ESPERANZA. Están pidiendo que alguien se interese por ellos y les ayude de verdad. Necesitan ver el valor de la vida, tanto la suya como la de su hijo, reflejado en el cariño de aquellos que quieren ayudarla a preservar esa vida. Necesitan oír que tienen la fuerza necesaria para triunfar en esa vida que es la suya, y que cuando les falten las fuerzas, estaremos allí para sujetarles y hasta llevarles en brazos.

Esto nos exige pagar un alto precio de amor. El precio del sacrificio de tiempo, energía y conocimientos. Lo contrario sería interpretado como una falta de interés ... y tendrían razón."

Para finalizar os subo este vídeo que refleja esta dura realidad, quizás las escenas sean algo fuertes aunque no haya sangre de por medio; al final lo dicen bien claro "Esto es una ficción. La vida real no tiene finales felices".


2 comentarios:

LAH dijo...

Que buen y trisitisimo documento leo, y las consecuencias son nefasta en la mujer, y no se quieren dar cuenta! un abrazo

rara calma dijo...

Es muy duro Fotelias tomar conciencia lo que está sucediendo y lo poco que se valora la vida cuando hay un embarazo no deseado por el entorno familiar. Te dejo un abrazo y quiero agradecerte por la canción de fondo que suena en tu blog porque me ha despertado la necesidad de un encuentro con nuestro Señor.

Que Dios te bendiga.

"SI ESCOGES LA VIDA" de SARA TORRES. VIDEO CLIP MUSICAL PRO LIFE.